La naturaleza del hombre II

Por Walter Trujillo

El hombre desde un comienzo busco esconder sus emociones o reacciones interiores de una realidad subjetiva, estas son el lenguaje de los sentimientos; cada vez es más difícil darnos a entender, nos hemos olvidado de muchos métodos o maneras de expresarse, por ejemplo, de comunicarnos a través del arte, el “lenguaje corporal” o con el lenguaje universal que son los símbolos. Normalmente nos exteriorizamos con una violencia desmedida que no está en proporción con lo que nos han hecho, o reaccionamos con frustraciones progresivas o lacerantes desproporcionadas y obligamos al mundo aceptar lo ofrecido y, por favor, con una sonrisa en los labios. Todo el tiempo estamos comunicando de manera consciente e inconsciente.

Los sentimientos tenemos que aprender a conocerlos, aceptarlos como tal, darles un nombre, como por ejemplo ira, alegría, tristeza, frustración, irritación etc.; interpretarlos, intentar averiguar la procedencia y razón de ser y finalmente liberarnos de él.

Vivimos en un tiempo donde la enfermedad se ha convertido en una forma de vida, un estilo de vivir, muchas personas necesitan la enfermedad para conseguir reconocimiento, aceptación y relaciones sociales. El Stress y los síndromes de desgaste profesional o el agotamiento individual o colectivo son un sinónimo de civilización; la sociedad actual no da soluciones al desarrollo humano. La individualidad y el egoísmo se han vuelto una tragedia; el materialismo capitalista o el consumismo neoliberal no satisface nuestras necesidades, se han convertido en una carga pesada. Las relaciones sociales se sobreestiman, el trabajo en grupo se valora de acuerdo a lo producido individualmente y se  juzga en grupo. La individualidad se la vive a solas y en grupo, el crecimiento se vive individual y en grupo, las relaciones no se valoran por la intensidad y duración, sino por la efectividad y constancia.

El tiempo y las dimensiones para el Hombre, es una de los temas más importantes que existe, nos adelantarnos en dirección futuro, a pesar de no haber entendido o saldado cuentas con el pasado y el presente, sin haber reflexionado sobre el pasado y el presente. Vivimos en acciones futuras, pero con reacciones que pertenecen a un pasado retroactivo o presente traumático, que todavía no ha sido concluido o rellenado; para muchas nacionalidades indígenas en diversas circunstancias necesarias o innecesarias el presente y el pasado son lo mismo, son dimensiones que corren paralelamente y están presentes como parte de otra dimensión paralela llamada dimensión futuro.

Joan Manuel Serrat el cantautor catalán relata en una de sus canciones, acerca de una mujer que decidió esperar a su amado por siempre y para siempre, hasta que un día descubrió que se había hundido en los recuerdos, lo que ella esperaba no era a su amante, sino la sombra del pasado; pasado que hace tiempo lo abandono, “Pobre infeliz se quedó dormida en su reloj infantil en una noche gris de primavera”. Existe un futuro inmediato dentro del presente y un futuro temporal en visión, pero sin garantía de que se puede realizar. Demasiado pasado es sinónimo de depresión, demasiado futuro es sufrimiento. Dalai Lama dice, hay dos días que no existen, son el pasado y el futuro, solo existe el presente y el hoy, nuestro pasado puede influenciar nuestro presente pero de ninguna manera debe influenciar nuestro futuro.
Si estamos ocupados en nuestro pasado y pendientes del futuro, no tendremos tiempo para vivir el presente, el hoy el aquí.

El tiempo y el control del tiempo se ha vuelto para el hombre actual en una tortura y un castigo, hay muy pocas personas capaces de administrar coherentemente su tiempo, la mayoría se queja de falta de tiempo, o de ausencia total de tiempo. No sabemos delegar o dar prioridad a las cosas o no conocemos la verdadera importancia de una relación social o el desarrollo social. La familia es el centro de nuestra vida y nuestras actividades, a pesar de no estar seguros, si eso es lo correcto. Focalizamos y utilizamos el 100 % de nuestra energía, potencial y fuerza para nuestros hijos, de paso nos olvidamos de nosotros y de nuestro desarrollo personal, individual y colectivo. De cierta manera los hijos pertenecen a un grupo social o a la sociedad entera y no son un sinónimo de individualidad o círculo cerrado o hermético.
El comportamiento individual o el aislamiento social nos puede costar muchas decepciones, frustraciones y retraso total en la inserción en la sociedad y sistema. La familia es un sistema y todos los miembros de la familia se deben a ese sistema.

En la Naturaleza del hombre, el hombre rota, emigra, se moviliza, el cambio de lugar es parte de la supervivencia, desarrollo personal, y la necesidad de descubrir, experimentar o conocer otros mundos y culturas. Actualmente es más fácil viajar que hace 30 o 40 años, en esa época viajar era una acción elitista o privilegiada, hoy bajo la globalización de las mercancías y el comercio, ha sido inevitable la rotación global de profesionales y personas normales y corrientes.

A pesar que somos ciudadanos del mundo, el encuentro cultural se ha vuelto traumático. La intolerancia y prejuicios de sociedades establecidas, complican la vida de los foráneos, las tendencias racistas crecientes y el nacionalismo absurdo dificultan la integración y participación. Muchos migrantes prefieren esconderse entre sus cuatro paredes, evitan abandonar su “zona de confort”; evitan malos momentos, la discriminación, el ser mal interpretados u ofendidos, hecho que dificulta el aprendizaje del lenguaje local o el dominio de la lengua franca, el conocimiento de los códigos del lenguaje y la confrontación con la mentalidad e identidad local. El dominio del lenguaje no es el dominio total de la gramática o sintaxis, sino es la fluidez y la libertad con que se  utiliza, muy pocas personas dominan su propio idioma, si no se guían en las pausas, silencios y acotaciones que se hacen al momento de comunicarse o expresarse, esencial para dar información o recibir información.

La adaptación en sociedades foráneas, es una mezcla de un choque cultural, frustración, resignación y dudas; la participación o inclusión política es casi imposible, en muchos casos los migrantes no son deseados; si bien es cierto hay más ocupaciones o trabajos, sin embargo los pagos son indignos y siempre inferiores a los sueldos de los locales. Cuando un migrante recibe ayuda social o dinero por el paro, se le considera una persona indigna, que vive del gobierno, que se aprovechan de los impuestos o la humildad de su gente. Hay tendencias de derecha, que piensan que hay que mejorar las pensiones, ingresos y sueldos de los locales, pero en ningún caso los sueldos y pensiones de los migrantes. Sin embargo la autosuficiencia, seguridad, confianza en sí mismo y buen concepto de sí mismo, pueden ayudar a enfrentar la convivencia en sociedades foráneas. Finalmente tenemos que vivir de acuerdo a la situación, al contexto. Existe la situación familia, la situación amigos, la situación trabajo, la situación vacaciones, debemos mantenernos consecuentes y tratar de estar en un solo lugar tanto mental como físicamente.

En la naturaleza del hombre la elección de la pareja y el sexo tienen un significado muy elevado. Sin embargo la elección de la pareja tiene mucho que ver con las condiciones, posibilidades, situación, ambiente, lugar, continente o país. En Europa la mujer es un sujeto de deseo, símbolo de familia y compañera para realizar cosas en común, a la mujer se lo acepta en la relación de pareja o familia por encima de sus derechos, posibilidades de trabajo u ocupar puestos de dirección. Los chances de establecer una relación sentimental o sexual son mayores,
que los chances que tienen los hombres. En las relaciones sociales y sexuales normales la mujer tiene una condición privilegiada. Si esa relación, funciona, es justa o equilibrada, depende de los involucrados. Muchas acciones netamente feministas se confunden con comportamientos y actitudes dominantes o intolerantes. El machismo poco a poco está cediendo espacio al razonamiento e igualdad. A pesar del cambio de “Zeitgeist”, el modernismo, la supuesta igualdad de género, en sociedades europeas la mujer extranjera sigue siendo exótica, es cotizada y deseada; la apariencia o condición económica en la mayoría de casos no juega ningún papel. La calidad y duración de la relación depende de la madurez de la pareja, el proyecto de desarrollo mutuo, la aceptación o comprensión mutua de las necesidades, sentimientos e intereses. El sexo en la pareja puede significar satisfacción, procreación, dependencia o factor de dominio. Hay dos tipos de personas en las relaciones sexuales, aquellos que consideran que al sexo es una necesidad corporal o instinto natural y aquellos que consideran al sexo como un asunto de la cabeza o el raciocinio. Existe la sexualidad más allá del contacto sexual, una suerte de un acto espiritual erótico, casi como hacer el sexo sin quitarse la ropa. Si existen acuerdos comunes, la relación funcionará por mucho tiempo, pero si existen desacuerdos en la forma de concebir el sexo; la relación esta predestinada a fracasar o perder esencia o valor, o simplemente el acto sexual será utilizado como un instrumento de control, dominio, sumisión y muchas veces se terminará en el chantaje sexual, la destrucción de la personalidad o la pérdida de la dignidad o principios por parte de la pareja afectada. No podemos utilizar el género para manipular o marginar, la revolución sexual no es sinónimo de ignorancia o proyección de frustraciones, complejos o traumas, debemos ofrecer alternativas nuevas, posiciones y una sociedad equitativa y libre de odios o violencia. Tampoco podemos hacer el juego al capitalismo, que pretende apoyar la liberación femenina para poder captar a la mujer en el mercado de trabajo, la mujer tiene que exigir mejores condiciones, trabajos con tiempos flexibles y la posibilidad de rotar dentro de los puestos de trabajo, llegar a posiciones de dirección sin perder su condición de madre y mujer social.

La educación de los hijos, es parte de la Naturaleza del hombre, muchas veces somos presas del miedo, miedo a fracasar, miedo a ser malos padres, miedo a no ofrecer lo suficiente, miedo a no ser justos, miedo a no ofrecer suficiente educación y miedo a no vivir lo suficiente para garantizar a nuestros hijos futuro y éxito. El sistema nos exige y obliga hacer de nuestros hijos trabajadores dóciles, eficientes, conformistas, a cambio ofrecen trabajos precarios, ocupaciones monótonas y dinero insuficiente. Lastimosamente el sentido de simetría, equidad, balance o realidad se ha perdido, las empresas y firmas acumulan cantidades excesivas de ganancias que no las distribuyen debidamente, sino las dedican al bienestar y progreso de pocas personas, sus cuadros de dirección reciben sueldos desorbitantes, desproporcionados e irreales, mientras la mayoría de empleados reciben sueldos y salarios equivalentes a las ayudas sociales y económicas que recibe la gente sin ocupación o no apta para trabajar. El trabajo no es la solución para mejorar el nivel de vida, o no es más una salida de la pobreza. Se trabaja para subsistir y no para acumular, ni mejorar o prosperar; debido a eso las deserciones en las empresas y el aumento de bajas por enfermedad corporal o psicológica es progresiva y va en aumento geométrico, eso significa un decremento de la calidad de trabajo y el aumento de la cantidad de trabajo para el empleado que trabajan regularmente, situación que a la larga es insostenible y poco saludable. Se convierte en un círculo vicioso o un callejón sin salida; si queremos ofrecer una educación de calidad a nuestros hijos, necesitamos trabajos con tiempos flexibles, reducción de las horas de trabajo, pero con sueldos reales; es decir ganar lo suficiente para vivir, mejorar nuestro nivel de vida, garantizar la educación de nuestros hijos y tener la posibilidad de ahorrar y garantizar a la familia, recreación y descanso adecuado. Para garantizar la familia y su desarrollo estructural en la sociedad, debemos enseñar a los hijos la diferencia entre la distancia y cercanía, conductas normales y conductas fuera de la norma aceptada. Se debe sensibilizar al hogar, la familia, la escuela, el Barrio y la sociedad, con la premisa que toda la Sociedad es responsable del bienestar y salud de los niños. Como psicólogo no recomendaría criar una generación de niños llenos de miedos, prejuicios y mal entendidos, dejemos que los niños en el colectivo y la familia sean felices.

En las sociedades actuales la violencia, la inconformidad y frustraciones crece desmedidamente. Las conductas agresivas, violentas no pueden marcar y dirigir nuestra vida, no debemos hacer de nuestros hijos máquinas de lucha, sino debemos apelar a la inteligencia, recursos y potencial para resolver problemas y enfrentar la vida y sus facetas. Debemos crear planes de prevención de la violencia moral y física, los padres no pueden ser cómplices frente a la represión sexual. Debemos exigir a los gobiernos a emplear gente especializada en la educación y cuidado de los niños.

La Identidad, la procedencia, la soberanía, la particularidad social o biológica. El tema Identidad toma auge en las discusiones y debates sociales, culturales y políticos, cada vez se lo relaciona con la palabra Raza, a pesar de que esa palabra o definición, ya no es actual, actualmente entre los medios intelectuales se habla de Raza sólo cuando se refiere a los perros, gallinas.
El concepto Raza fue adaptado por los grupos minoritarios de ascendencia europea, que querían demostrar la superioridad como grupos humanos, basados en la teoría Social Darwinista, cuyo principio es la supervivencia del más fuerte, por otro lado creen que esos grupos se están debilitando y tienen que hacer algo para defenderse. La identidad es una nominación que puede tener un carácter filosófico, al momento que pensamos en la procedencia de los humanos y hacia dónde vamos, a nivel sociológico sería tratar definir la identidad atreves de la religión, las costumbres, el lugar de nacimiento y el idioma. Actualmente se conoce exactamente la procedencia de la humanidad, la cuna de esta se encuentra en África, desde aquí se extendió en sucesivas migraciones a lo largo de los continentes, y la humanidad se constituyó en lo que es ahora, una mezcla de gente con diferentes matices de color de piel, diferentes formas faciales y corporales, cambios que tienen mucho que ver con el lugar, el clima y el tipo de alimentación. Genéticamente todos los humanos son iguales. Es decir la identidad de la humanidad ha ido cambiando en el transcurso de los tiempos y el desarrollo de la misma. La identidad y la procedencia son conceptos subjetivos, que buscan más la diferenciación que la búsqueda de cosas en común, actualmente hay gente que son capaces de decir su procedencia e identidad, no necesariamente de acuerdo al país o grupo humano de donde proceden, sino de acuerdo a la afinidad con el lugar de acción y la empatía o simpatía de la gente del lugar. La empatía y simpatía son individual, de grupo y global o universal. La religión, el lugar, la procedencia han causado diferencias, choques, guerras y destrucción.
Los pueblos indígenas hablan actualmente de Nacionalidades, como grupos que tienen un idioma, costumbres, tradiciones y alimentación común, a la vez son muy universales en lo que respecta la Naturaleza y la Espiritualidad.

En la filosofía de la vida se maneja el Tema “Buen Vivir, se lo utiliza a menudo pero pocos saben lo que es: “Buen vivir” significa vivir con responsabilidad y en comunidad, respetar y cuidar la naturaleza. Donde la música, la danza y las expresiones artísticas son un lenguaje o un puente de comunicación entre las culturas y son parte del buen vivir, tenemos el buen vivir en la familia, en la comunidad, en la sociedad y un buen vivir Global y universal que nos une a todos y al que todos nos debemos.


El Corazón, el Alma, el Espíritu,
mientras al corazón se lo han relegado a los sentimientos, el alma y la psique a la existencia, con el alma se percibe el mundo exterior, el espíritu se moviliza, es la energía y la dinámica del hombre, la energía es también es eterna, al igual que el agua, no se destruye solo se transforma. El Corazón piensa por sí sólo, en situaciones de riesgo se le adelanta al cerebro en percibir y hasta puede predecir el futuro. Se dice:
“tuve una corazonada” o “ya lo sentía”. Cada célula del cuerpo encierra la historia de la humanidad y la biografía de los hombres. El corazón tiene la conciencia del corazón y es capaz de comunicarse con la conciencia universal del corazón. Según la física cuántica todos los corazones, almas y espíritus del mundo están vinculados y conectados. Hay un proceso que puede bloquear los átomos, son los agujeros negros, en cuanto al universo y los vampiros psicológicos, cuando se tratan de las personas.

En la Naturaleza del hombre. El miedo y el tema muerte han sido y son producto de especulaciones elucubraciones, por un lado un tema Tabú y por otro lado un tema manipulado y tergiversado. El Miedo a la muerte, miedo a morir antes de tiempo, miedo de no haber cumplido lo propuesto, miedo a no recordar a los muertos, miedo a llegar muy lejos, miedo de no hacer nada especial, miedo a vivir demasiado, miedo a quedarnos solos, miedo a que los demás se queden solos, miedo a que el mundo se termine, miedo a que terminemos el mundo. En muchas culturas o naciones la muerte es un proceso con principio y fin. Los Budistas o las Nacionalidades de la Amazonía están en capacidad de elegir el momento de dejar existir o morir.

En algunas sociedades la muerte es parte de su modo vivendi y operandi, llegando a convertir a la muerte en elemento de consumo, donde se da más importancia a la muerte que a la vida. Me refiero a países, donde me da la impresión de que la vida no se valora o se está perdiendo el significado, o donde los grupos de poder y la justicia oficial deciden sobre la vida y la muerte.

Finalmente para terminar esta reflexión en alta voz diría: Solo la vida y la muerte nos hace a todos comunes, la vida es sinónimo de alegría, salud, paz y desarrollo. La muerte es sinónimo de pérdida, enfermedad, miedo y trauma. Nadie quiere perder, nadie quiere quedarse solo o nadie acepta los cambios radicales, sin embargo algo es cierto y es la muerte después de la vida. Debemos aprender a aceptarla como parte del proceso de la vida, como el fin de la acción de vivir o como el fin de un proyecto de vida. No hay enfermos, “solo las personas que están enfermas”. La enfermedad es parte de su vida, pero solo una parte. Buddha decía debemos estar agradecidos y felices de que tenemos salud, sino tenemos salud debemos estar agradecidos de estar vivos

El secreto de enfrentar la muerte o cerrar capítulos con las pérdidas, está en el duelo, en la forma de como enfrentamos una pérdida, el tiempo de duración de la pérdida. Tenemos que aceptar la pérdida, poner en orden nuestros sentimientos y recuerdos, cerrar un capítulo con esa pérdida, despedirnos de esa pérdida y dejar partir a los muertos. Los fallecidos siguen vivos en nuestros recuerdos, son una fuente de energía, o la luz que nos ilumine en los momentos difíciles, en el peor de los casos, debemos pedir para que esa alma alcance su paz y tranquilidad, sin importar donde este.

Primera parte:

La naturaleza del hombre I

About Walter Trujillo

Walter Trujillo es psicólogo y reside en Alemania.